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Autora: Magaly Caballero Quintanar

Arquitecta pedagógica

El aprendizaje invertido es un modelo educativo híbrido (presencial y en línea) que consiste en invertir el proceso de enseñanza-aprendizaje, teniendo como principio básico: “La instrucción directa ocurre fuera del aula, la tarea se hace en clase”.

El aprendizaje invertido no es una tendencia de moda, es un modelo de enseñanza-aprendizaje ideal. Su premisa es “aprovechar el tiempo valioso de la clase en actividades de construcción del conocimiento”. El aprendizaje invertido ya es practicado por muchos y muy buenos profesores alrededor del mundo.

Sin embargo, el modelo clásico de enseñanza, el de la cátedra, el del discurso, el de la comunicación unilateral, el del profesor como centro del proceso de enseñanza-aprendizaje sigue siendo utilizado de manera masiva.

La evolución tecnológica ha cambiado de manera abrupta el perfil psicológico y social de los alumnos. Por esta razón, el modelo clásico de enseñanza empieza a ser insuficiente, en la gran mayoría de los casos. Los avances tecnológicos y el perfil de los nuevos alumnos obligan al maestro a evolucionar de manera innovadora en el método de enseñanza-aprendizaje hacia un modelo:

  • Constructivista
  • Centrado en el alumno
  • Activo
  • Social
  • Personalizado
  • Basado en competencias

La estrategia de aula invertida se apoya en la taxonomía de Bloom, la cual se usa como guía para diseñar la didáctica de un curso y para hacer un mejor uso del tiempo de la clase de acuerdo al nivel cognitivo de las actividades de aprendizaje.

Bloom jerarquiza el comportamiento intelectual del estudiante, en una pirámide, colocando en la punta las actividades que requieren habilidades de mayor nivel cognitivo. Aunque todas las actividades son importantes para el aprendizaje, aquéllas situadas en la base de la pirámide son las que el estudiante puede hacer mejor en su espacio individual y personal de aprendizaje.

De esta manera, las actividades de mayor nivel cognitivo pueden llevarse a cabo en grupo –en el tiempo y espacio de la clase– donde el profesor puede ser un mentor y guía para que los alumnos apliquen, analicen, evaluén y creen nuevas informaciones (Fulton, 2014).

Por un lado, el constructivismo busca que el proceso de aprendizaje sea realizado por el estudiante; por otro lado, la estrategia de aprendizaje invertido es un paso que el profesor puede dar para moverse en dicha dirección: del discurso en clase hacia un aprendizaje más centrado en el alumno y basado en la indagación.

Las relaciones entre el profesor y el estudiante así como entre los estudiantes son muy importantes en el aprendizaje invertido.

Cuando se hace correctamente, la enseñanza es una interacción humana que despierta los intereses de los estudiantes, lo que hace al maestro más necesario que el mero contenido: los estudiantes necesitan profesores apasionados y preocupados por ellos, que los motiven a alcanzar la excelencia (Bergmann y Sams, 2014).

El aula invertida nos ha permitido empoderar a los estudiantes para desear aprender más contenidos con mayor profundidad, y en un ambiente rico en interacciones que los ayudará a tener éxito (Bergmann, Sams, 2012).

Por último, el modelo es perfectamente aplicable a cualquier disciplina y nivel académico. El único requisito es el perfil del profesor, el cual debe ser activo, entusiasta, capaz de adaptarse a las necesidades del grupo y creativo para variar el método de enseñanza.

Estas características son tan importantes como el dominio del conocimiento disciplinar, y sin ellas, implementar el modelo invertido puede resultar contraproducente.

La invitación es a adoptar una actitud entusiasta ante la innovación y empezar a implementar el aula invertida de manera gradual.

Paso 1. Seleccionar el contenido para invertir Cuando se va a invertir un curso por primera vez, se recomienda empezar con una pequeña unidad de contenido (tema o subtema). Cuando ya se ha experimentado en el curso con uno o varios temas, la misma experiencia puede ayudar a definir qué contenidos es conveniente utilizar para continuar invirtiendo el curso.

Paso 2. Planear secuencias didácticas Una vez seleccionados los contenidos que se transformarán al modelo invertido es necesario planear detalladamente la dinámica y secuencia de cada tema o sesión. Cada secuencia se puede conformar de un número de actividades organizadas en tres momentos: antes, durante y después de la sesión.

Paso 3. Seleccionar/elaborar los recursos Para cada sesión se deben seleccionar, de entre los recursos disponibles, aquéllos que apoyen al cumplimento de los objetivos de cada tema. En caso de ser necesario, estos deben diseñarse y elaborarse. Los siguientes son los tipos de recursos que una sesión puede tener.

Referencias

Libros

  • Fulton, K. P. (2014). Time for Learning. Top 10 Reasons Why Flipping the Classroom Can Change Education.Corwin.
  • Bergmann, J., Sams, A. (2014). Flipped Learning. Gateway to Student Engagement. ISTE.
  • Bergmann, J., Sams, A. (2012). Flip Your Classroom. Reach Every Student in Every Class Every Day. ISTE. ASCD.

Publicaciones

  • Prensky, M. Nativos e Inmigrantes Digitales. Consultado en: Institución Educativa SEK
  • Cope, B. y Kalantzis, M. 2009. Ubiquitous Learning. Exploring the anywhere/anytime possibilities for learning in the age of digital media. University of Illinois Press. Consultado en: Aprendizaje ubicuo
  • Christensen, C. M., Horn, M. B. y Staker H. Is K-12 Blended Learning Disruptive? An introduction to the theory of hybrids.

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